sábado, 21 de mayo de 2011

Barriendo el recuerdo

Caminar junto al arrepentido barrendero,
que culpa a su pasado errado,
de su presente que le canta su escoba al acariciar el suelo.

Recuerdan sin voluntad las lágrimas,
-que se unen a la monótona barrida del anciano-,
el canto alegre que le hizo comenzar su travesía,
con yerba buena verde, enrollada en papeles rosas,
encendiéndolo entre árboles que se emancipaban del suelo,
a medida que las caladas se hacían más exuberantes.

Rebobinan sus sentidos,
la sensación que le podrujo por primera vez,
ingerir polvo mágico en el agujero derecho de la naríz,
y la nieve que congelaba su agujero izquierdo,
quedando tal cual quedó enterrada la cruz de su cristo,
el cual ya había olvidado.

Hoy sólo le acompaña el cigarro,
que le apasigua lentamente el murmullo que se genera en su nariz
y hace brotar el dolor del pasado en la memoria del anciano.
Hoy sólo le acompaña su sombra y su escoba,
que descansan en el banco de la típica plaza central.
en el mismo que hace cincuenta años, él decidió su final.

Cuarto

Los esbozos de un par de muñecas cascadas,
la tergiversada muralla transfigurada en un reloj de arena,
los versos sumergidos en la desesperación gritan su significado entre cuatro paredes
pintadas con sangre fría de un animal extraviado en la historia,
rebotando entre ellas y despojándose,
concebiendo una sopa de letras levitante entre sus lágrimas,
dejando su sentido en el suelo,
que se combirtió en un mar de polvo típico de ataúd de anciano sabio.

Tener la omnipotencia dentro de dicho cuarto,
alumbrado sólo por dos palabras prósperas,
dejando en penumbra la mayoría sobrante,
produciendo entre sollozos de mujer sus estrías y dobleces.

La llave es la acción,
en este caso deberías inferirla y practicarla,
así mismo para poder entrar y conocer el más profundo secreto de los habitantes de éste cuerpo.

Espero que al colarte no solamente quedes escéptic@,
aguardo en secreto la futura falla en el instinto del gato guardián,
aguanto involuntario que las miradas de los retratos no te intimiden.

mi único deseo es que no te caigas por las escaleras...
Al salir corriendo.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Soldados heridos

Tu del lado izquierdo y yo del derecho,
sangra y se mezcla con el río que nos acompaña
cantando melodías fúnebres y abrazándonos
mientras nos dormimos en nuestro llanto de dolor físico.

No tengo la medicina correcta,
pero creo que las palabras nos pueden sanar el uno al otro,
acompañame... compañero.

Cóbrame los sentimientos y págame los míos,
amigo, el destino depende de estos trozos de madera,
construyamos una embarcación improvisada,
y demostremos que salimos victoriosos de esta batalla.

Soldado, amigo, compañero.
Me seguiste y vimos la muerte juntos,
dejemoslo como un secreto enterrado junto a esta roca teñida de sangre de distinta procedencia...
ya que a ella no le importa.

Subámonos y miremos el ayer.
Espero que también puedas recordar mi llanto,
como yo recordaré el tuyo.
Y esperemos pacientes encontrar la desembocadura de este río.

martes, 17 de mayo de 2011

Carta del destino a un joven desesperado.

Se escapa la lágrima,
se retiene el llanto.
Corre el cordero,
cae boca abajo.

Aprenderás a llorar, adolescente.
en tu más pura soledad,
en tu más anhelado silencio,
en tu más deseada tranquilidad.

Las piedras ya no le llegarán a tu corazón, hijo.
sólo sufriras dolores de talón,
producidos por las pisadas que son tu firma en la arena verde,
y olvidados en los sueños que se confunden con la realidad.

La normalidad no existe, cariño.
acepta la caída del muro de tus ojos,
y reclamale la felicidad que mereces.
Llora y clama la calma a la calva,
e imagina que te resbalas en ella.
Sueña con el sueño que te induce más sueño,
y duerme eternamente en el nido de dolor disipado.

Lo que marca tu personalidad es lo empírico, niñito.
retrocede en el camino sin dar ningún paso,
y enséñame tus penas y penitencias,
tus dolores y tus amores,
tus camas y tus calmas.

Retrocede y proyecta en mi el sexo olvidado,
para describírtelo y contárselo a tu memoria,
que reclama erotismo de parte de una dama,
y luego te ensucia la mirada.

¡Golpéame!
demuestra tu hombría sutil caballero,
¡¿A dónde vas, marciano?!
tu lugar no está en esta tierra jovencito.

Lamentate en mis piernas,
reclámale a mis caminos,
a los ríos que se desprenden del cabello que podrido descansa en una almohada ajena.
calma tus sueños y vive con ellos,
sin pensar en la utopía que los envuelve,
sin pensar que el destino es el que te canta...



...justo antes de quedarte dormido.

Fuprepa

Ayúdenos a sobrevivir,
a desenterrarnos de este putrefacto lodo de césped,
a imaginar que dejamos de oler
el podrido aliento de las habladurías,
a dibujar todo el árbol lleno de hojas,
pero inspirarnos en el olvidado y en su silueta de árbol viejo.

Ayudenos a escapar,
a desenrredarnos de esta sábana,
a contarle la verdad al mundo sin escupirle la cara,
a revolcarnos en las aguas de sus bordes
sin ser detenidos,
por el viento o el destino,
o el tabú y las miradas inocentes,
de los pequeños que con sus baldes cubren su rostro,
que se pudre.

podemos comer sexo y arrancar genitales,
escarbar hasta escondernos y salir en el destino,
que nos transporta solemnes y situados a los bordes,
de la cápsula del tiempo imaginada por el antepasado bombardeado por el hoy,
y te escapas junto a el, al pasado, y el futuro y el presente y el futusente y el pasuro,
el fuprepa nos engaña,
y nos sigue degollando el alma,
y amputando sus pies...

Estamos descalzos....
                                                                   ...ante él.

sábado, 14 de mayo de 2011

El momento que se dibujó recién es cuando hubiera deseado que aterrizara mi nave voladora y poder haberme escapado cerca de Nadie.
Esconder todos los sucesos paranormales con ciencia barata es inconscientemente involuntario, a paso suelto y voz titubeante muérdagos espinosos rodean mi puerta lejana de los otros.
Aquí comienzan a teñir mis lágrimas con dolor y sabores irreconocibles para el insensible. Lamentos desesperados y bulliciosos se escapan entre los espacios de cada granito de arena púrpura y árida en su radio ligero y pisoteado por los bañistas desesperados por agua salada.
Cien pedazos para formar el cuadro bañado y reflejado de estereotipos sucios y locura prominente. Nos dimos cuenta con el color negro que no, no debemos aguantar el llanto.

Por lo tanto aquí estamos...
                                                                           ...ahogándonos en él.

viernes, 13 de mayo de 2011

El gato y la luciérnaga

La luciérnaga se escapa y te envuelve la oscuridad nostálgica que te recuerda el sexo podrido y escondido en la sombra de un muro ajeno.
El gato se escabulle entre las murallas embellecidas con graffitis urbanos hechos con sangre de zombie y caca de humano.
La luciérnaga tiembla y su luz la delata, titubeando por los aires sin oxígeno y con un vaho ahogante recién escapado del desagüe.
El gato no cuenta sus secretos, y se duerme en su nido de mimbre hecho a mano por las tribus ancestrales de color degradado.
La luciérnaga se recupera y comienza a enderezar su vuelo.
El gato se concentra y activa su instinto.
La luciérnaga vuela despreocupada encima de él.
El gato salta afinando y demostrándole al público de hormigas su inmortalidad, remarcando que no ha usado ni una sola vida.
La luciérnaga no grita.
El público aplaude.
El gato la ingiere y sigue su paso.
La luciérnaga ya no es luciérnaga.
El gato, ahora, es más gato.

lunes, 9 de mayo de 2011

La pérdida

Me oyes escapar,
y no titubeas la mirada,
que indecisa en su costumbre de mirar al horizonte nublado
encuentra la montaña con su copa nevada.

Me oyes caer,
y ahí te quedas inmóvil,
creyendo que por lo empírico de mi hecho,
me podré levantar.
Y sigo ahí, descalzo y tumbado.

Entonces maldigo al cielo,
que te lanzó,
pero me arrepiento dos segundos luego,
cuando siento la tercera gota reventar
en medio de mis hemisferios.

Se escapó el destino contigo,
le quitaste mi máscara y te alejaste con éste,
para quizá ponerle el mismo traje que lucí cuando el volcan explotó,
pero que a nosotros no nos importó.

aquí vuelan las águilas,
y aquí sigo espectante,
de tu deseo escondido y tu tergiversada realidad.
Te tornas elocuente, y me tapo los oídos.
y caigo en el recuerdo de tu sexo sin memoria,
Y ahí, vuelvo a correr.

Al final
en medio del suspiro,
al termino del llanto,
a la caída de los muros,
miro a mi al rededor,
y me encuentro aquí,
recostado en el mismo lugar que partí,
en el mismo lugar que me encontraste,
pero hoy, sin mi identidad.

miércoles, 4 de mayo de 2011

¡Tú!



Siguen avanzando los pájaros sobre el tejado, que se seca con el sol que reaparece tarde, para calentar tu friolenta nariz de muñequita flexible.
Te cuento un par de secretos en tu boca, desde entonces tu pelo comienza a bailar y tus ojos se cierran para así mismo sellar el pacto de amor que le prometes al destino que lleva mi nombre.
En ésta época es cuando agradezco que existe la imaginación, ya que al no poder tenerte aún, me siento delirante entre titubeantes placeres de pasillos eternos llenos de espinas disfrazados de rosas púrpuras.
Quiero aún conocer tu color favorito... pero si me hablaras... y me contaras tus secretos tomándome mi huesuda mano, dejaría de ser la bacteria y el orejudo, hasta que me dejes y te escapes sutilmente como una dama, y vuelva a ser, amorfamente la bacteria orejuda.

                                                                                        Escápate conmigo.

Cuéntale.

Avísame que todo esto sigue vivo, antes de que muera yo.

Misántropo

Algo de misantropía le eché a mi sopa,
caracoles y letras se escapan,
siendo revueltos con mi bote metálico,
y la lejanía de mi yo en bacteria,
que se escapa de letra en letra.

Y le canto al orejudo,
y le saludo y le despido,
y sigo misántropo,
y voy maloliente entre dos columpios ocupados,
pero sin ser balanceados.
y denuevo, me siento misántropo,
y muero... misántropo.

martes, 3 de mayo de 2011

Camino y deseo.

El camino del olvidado,
sumergido en el sutil sexo de parte de una señorita bien amonanada,
el camino del olvidado,
casi cerca de ser un poquito recordado.

El deseo del olvidado,
evidentemente, reclama un recuerdo.
El deseo del olvidado,
se tuerce de manera errónea,
¡Entiende que está desesperado!
ahí, enrredado, entre las curvas y punteagudas ramas,
clavándose, como ya sabemos;
olvidado.

País

El torrente de llanto en su falda montaña lujosa,
lleno de frutos y fúnebres miradas disfrazadas de alegría,
esconde la verdad que oculta la otra,
camufla el dolor que les causa al andar a los transeuntes,
sus víctimas.

El perdón del poder escondido en las alcantarillas,
putrefactas y por lo menos no les cobran impuestos,
si el mando es del mismo bando.

.

Y aquí en el temor de lo oscuro,
aprovechándose de la suavidad de la cálida ventizca,
comienza a narrar el susurro del viento casi matutino,
y el sudor del hombre hambriento que escapa del asesino.

Soñaron sus tierras llenas de oro,
mendigos en sus libros y lamentos olvidados,
la creación del sutil canto alabando al inexistente,
les canta  a ellos mismos.

Se puede observar la energía desde ésta montaña,
y es la misma energía, que me impide sumergirme en aquel pueblecillo.
maltratado por sus costumbres y regado con las lágrimas,
de las viejas de mierda que se sientan en el típico banquito,
de la típica plaza,
 al frente de la típica catedral.